Los geólogos evalúan los futuros riesgos Haití
Publicado online el 19 de enero de 2010 | Nature 463, 276-277 (2010) | doi:10.1038/463276b
Los geólogos evalúan los futuros riesgos Haití
La búsqueda de marcadores puede revelar información crucial.
Rex Dalton

Los geólogos estadounidenses esperan llegar a Haití la próxima semana para recoger los escombros del terremoto del 12 de enero, que mató a miles de personas. Los científicos buscarán los marcadores que podrían ayudar a comprender mejor la geología de lo que ocurrió y tal vez determinar dónde se encuentra el riesgo futuro.
Los pernos de acero inoxidable, introducidos normalmente en las bases de hormigón, son puntos de referencia fundamentales para la medición de movimientos de tierra tan pequeños como 1 milímetro. Hasta la fecha, el conjunto de 30 dispositivos en Haití y 40 en la República Dominicana –que comparte la isla de La Española con Haití– ha proporcionado el mejor análisis del riesgo de terremotos locales. Localizar estos riesgos podría permitir a los investigadores estimar mejor la probabilidad de futuros movimientos de la falla.
Los grandes terremotos son raros en esta región. Pero en 2008, un equipo dirigido por Eric Calais, geofísico de la Universidad de Purdue en West Lafayette, Indiana, informó en una conferencia sobre la geología del Caribe que los marcadores geodésicos revelaban un peligroso acúmulo de tensión a lo largo de la falla Enriquillo de Haití, suficiente para producir un seísmo de magnitud 7,2. El terremoto de la semana pasada en dicha falla tuvo una magnitud de 7,0.
La Española se asienta en el borde de la placa tectónica del Caribe (véase el mapa). Hacia el nordeste, la placa de América del Norte empuja bajo la placa del Caribe, impulsándola hacia el oeste a lo largo de dos fallas paralelas: la falla de Enriquillo en el lado sur de la isla y la falla Septentrional a lo largo de la costa norte. Estas fallas periódicamente acumulan tensión, que posteriormente liberan en los terremotos. Desde 1860 el área de la falla de Enriquillo no había sufrido importantes terremotos.
El equipo de Calais advirtió al gobierno de Haití, pero incluso los países desarrollados encuentran resistencia para prepararse adecuadamente para un terremoto en el curso de únicamente dos años. Por ahora, la atención se centra en ayudar a evaluar los peligros geológicos inmediatos, tales como deslizamientos de tierra, y recopilar datos para futuros estudios de riesgo sísmico.
Calais irá a la isla con Paul Mann, geólogo de la Universidad de Texas en Austin, que describió la falla de Enriquillo1. Trabajarán con sus colegas haitianos de la Oficina de Minas y Energía para tomar mediciones del Sistema de Posicionamiento Global (GPS) de tantos marcadores geodésicos como puedan, para ver hasta qué punto la falla se ha desplazado en diferentes puntos a lo largo de su longitud.
“Estos puntos de referencia son muy importantes, porque representan años de datos”, afirmó Calais. Mann buscará señales en la superficie de la ruptura de la falla, llamadas huellas de topo por su parecido con las marcas producidas por estos mamíferos al cavar. Los investigadores pueden introducir esta información en un modelo para calcular la tensión que se ha acumulado en la falla y los lugares que podrían sufrir en el futuro.
Los sismólogos de las universidades de Niza y Brest, en Francia, acudirán con sismógrafos portátiles. UNAVCO, un consorcio sin ánimo de lucro de Boulder, Colorado, ha proporcionado diez receptores GPS adicionales, y algunos más pueden venir de otras fuentes, declaró Calais. Y el Servicio Geológico estadounidense espera enviar un equipo de respuesta rápida, en colaboración con la Agencia para el Desarrollo Internacional.
Mientras tanto, otros investigadores están tratando de estudiar el terremoto a distancia. En la Universidad de Miami, Florida, Tim Dixon y Falk Amelung están investigando si los interferómetros de radar espaciales, como los que están a bordo del satélite japonés de observación avanzada terrestre, detectaron la deformación del terreno antes del terremoto. Se espera que el satélite pase nuevamente sobre Haití esta semana.
Sin embargo, todos reconocen que la ciencia hará poco de forma inmediata a menos que los países sean capaces de incorporar las conclusiones en los planes de preparación para el futuro.
Referencias
Mann P. et al. Tectonophysics 246, 1-69, 1995.
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