Buenas noticias para el colesterol “bueno”
Publicado online el 17 de noviembre de 2010 | Nature 468, 354 (2010) | doi:10.1038/468354a
Buenas noticias para el colesterol “bueno”
Resultados positivos dan vida a una nueva estrategia para tratar enfermedades del corazón.
Alla Katsnelson

Una estrategia para reducir el riesgo de enfermedades cardíacas que parecía haber llegado a un callejón sin salida muestra una nueva promesa. Décadas de estudios en animales y datos epidemiológicos han sugerido que el aumento de los niveles de lipoproteínas de alta densidad –HDL o colesterol “bueno”– podría tener un mayor efecto protector contra las enfermedades cardíacas que las estatinas, fármacos que disminuyen los niveles de lipoproteínas de baja densidad (LDL o colesterol “malo”). Pero en 2006, un ensayo que costó mil millones con torcetrapib, un medicamento para aumentar el HDL, parecía aumentar el riesgo de muerte de los pacientes, creando dudas sobre esta estrategia. Esta semana, el primer estudio realizado desde entonces sobre esta clase de fármacos que aumentan los niveles de HDL puede ofrecer una buena noticia para esta aproximación.
El estudio, publicado en The New England Journal of Medicine1, era un ensayo con 1.623 pacientes que investigaba la seguridad del anacetrapib, un fármaco funcionalmente similar al torcetrapib desarrollado por el gigante farmacéutico Merck, con sede en Whitehouse Station, Nueva Jersey. El fármaco inhibe la proteína CETP, lo que aumenta el HDL. El ensayo encontró que con un 94% de confianza que el anacetrapib no daña a los pacientes, en contraste con el estudio de 15.000 pacientes con torcetrapib, también un inhibidor de la CETP. Cuando Pfizer detuvo que el primer ensayo2, muchas empresas dejaron de trabajar en bloqueantes de CETP. Los investigadores se preguntaban si el fracaso de torcetrapib se debía a la inesperadamente alta toxicidad de este compuesto, si la inhibición de CETP era perjudicial o si la idea de que aumentar los niveles de HDL disminuye el riesgo era errónea.
El ensayo con anacetrapib también observó los efectos del fármaco sobre los niveles de LDL y HDL, los cuales, según Christopher Cannon, investigador cardiovascular del Brigham and Women’s Hospital de Boston, Massachusetts y principal investigador del estudio, dejan con la boca abierta. Después de 24 semanas con el fármaco, los pacientes experimentaron un aumento del 138% en los niveles de HDL. Por el contrario, hacer ejercicio y cambiar la dieta sólo puede aumentar el HDL en un 10%, afirmó Cannon. Los participantes, que también recibían todos ellos estatinas, experimentaron una reducción adicional del 40% en los niveles de LDL.
Aunque el estudio no fue lo suficientemente grande como para estudiar el efecto del anacetrapib sobre la enfermedad cardíaca, los investigadores observaron algunas tendencias positivas: el 3,3% de los pacientes que tomaban el fármaco experimentaron ataques al corazón, accidente cerebrovascular u otro tipo de eventos cardiovasculares, en comparación con el 5,3% de pacientes en el grupo placebo.
La aparente seguridad del fármaco es alentadora, afirmó Prediman Shah, director de cardiología e investigación sobre aterosclerosis del Centro Médico Cedars-Sinai de Los Ángeles, California, “pero hay algunos síntomas alarmantes”. Uno, explicó, tiene que ver con la proteína C reactiva (PCR), un marcador sanguíneo de inflamación que disminuye cuando los pacientes regulan su colesterol con estatinas o cambian su estilo de vida. A pesar de los enormes cambios en los niveles de LDL y HDL, los niveles de PCR aumentaron ligeramente.
Shah también encontró sorprendente que cambios tan enormes en los niveles de HDL sólo produjeran pequeños beneficios clínicos. “Siendo justos, el estudio no fue diseñado para probar esto”, declaró Shah, pero si las predicciones epidemiológicas sobre los beneficios del HDL son correctas, el medicamento debería prácticamente “conferir inmortalidad”.
Si elevar el HDL realmente funciona no quedará claro hasta que los datos de grandes estudios comiencen a emerger, afirmó Shah. El año que viene comenzará un ensayo internacional con 30.000 pacientes que probará la eficacia del anacetrapib, pero los resultados se publicarán como pronto en 2014 (véase la tabla). Mientras tanto, los resultados del dalcetrapib, otro inhibidor de la CETP desarrollado por Roche, se esperan en 2013.
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Fármaco/clase
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Compañía
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Fase clínica
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Resultados esperables
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Anacetrapib (inhibidor de CETP)
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Merck
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Entrará en la fase III a principios de 2011
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2014-15
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Dalcetrapib (inhibidor de CETP)
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Roche
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Phase III
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2013
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Niacin + MK-0524A (para controlar los efectos secundarios de la niacina)
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Merck
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Phase III
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2012
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RVX-208 (estimula la producción de apoA-1, una prteína HDL clave)
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Resverlogix
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Phase IIb
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2014
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Referencias
1. Cannon, C. P. et al. N. Engl. J. Med. doi:10.1056/NEJMoa1009744 (2010).
2. Pearson, H. Nature 444, 794-795 (2006).
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