Deepwater Horizon: un año después
Publicado online el 19 de abril de 2011 | Nature | doi:10.1038/news.2011.246
Deepwater Horizon: un año después
¿Cuál es el estado del Golfo de México un año después de la explosión en Deepwater Horizon?
Melissa Gaskill
 [ La plataforma petrolífera Deepwater Horizon ardiendo después de una explosión en el Golfo de México, al sudeste de Luisiana. Gerald Herbert / AP ]
En abril de 2010, explotó y se hundió la plataforma Deepwater Horizon de BP en el Golfo de México. Al romperse un oleoducto que canalizaba petróleo hasta 1.400 metros desde el fondo del mar, se liberaron unos 4,9 millones de barriles de petróleo y un volumen equivalente de gas durante tres meses, según el Gobierno estadounidense. BP añadió alrededor de 9 millones de litros de dispersantes químicos al petróleo, y aproximadamente un tercio de éstos desde las profundidades1.
El desastre ocurrió cerca del delta del río Misisipi, una de las zonas más productivas y ricas en nutrientes del golfo. Unas 1.728 especies se alimentan y reproducen en esta área, y muchas estaban criando en ese momento, exponiendo a vulnerables larvas y crías al tóxico petróleo. Nature examina el daño causado y la respuesta al desastre un año después.
¿Ha terminado la limpieza?
El Gobierno estadounidense estima que 1,24 millones de barriles de petróleo se recuperaron directamente del oleoducto roto, recogiéndolo de la superficie o quemándolo. Estima que otros 1,2 millones de barriles “se evaporaron o disolvieron”; 1,1 millones formaron manchas en la superficie y bolas de alquitrán, se hundieron hasta el fondo o se depositaron en las playas; 630.000 barriles se dispersaron de forma natural, y 770.000 barriles fueron dispersados químicamente2, aunque hay que señalar que los dispersantes no eliminan el aceite del medio ambiente, sino que simplemente lo descomponen en pequeñas gotas. Los equipos que respondieron a la explosión retiraron el petróleo de las playas, pero no de los pantanos, donde los esfuerzos de limpieza hicieron más daño que bien, destruyendo la vegetación, compactando del suelo y dirigiendo el petróleo hacia los sedimentos, donde se degrada más lentamente.
Aunque el Equipo Científico Asesor y Operativo del gobierno federal informó en diciembre que ya no “quedaba más petróleo que limpiar del agua ni sedimentos en aguas profundas o zonas de alta mar”, reconoció que “las estimaciones cuantitativas del resto del aceite” estaban más allá de su alcance3. Diversos estudios indican que importantes cantidades de petróleo se mantienen a una profundidad de unos 1.100 metros y posiblemente en el fondo marino4. Incluso la semana pasada todavía se pudo observar petróleo presente en los pantanos de la Bahía Barataria de Louisiana.
“La limpieza no estará completa y no sabremos las consecuencias ambientales durante por lo menos 40 años”, afirmó Tierra Curry, bióloga del Centro para la Diversidad Biológica de Flagstaff, Arizona.
¿Cuánto daño ha causado al medio ambiente?
Se está llevando a cabo una Evaluación Federal de Daños de Recursos Naturales, jurídicamente muy compleja y coordinada por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica. Sin embargo, afirmó Curry, “el daño es generalizado y se mantendrá durante décadas”. El petróleo y los dispersantes son tóxicos para los ecosistemas tanto superficiales como profundos, según Larry McKinney, director ejecutivo del Instituto de Investigación Harte para Estudios del Golfo de México de la Universidad Texas A&M, que predijo que los efectos del derrame durarán décadas. El gobierno ha contabilizado un gran número de animales muertos: 6.104 aves, 609 tortugas marinas y 100 mamíferos marinos5. Pero sólo se han incluido los animales recogidos, subrayó Curry. La mortalidad real es probablemente mucho mayor: los científicos estiman que los cadáveres recogidos hasta ahora representan una quinta parte de la cifra real de mortalidad de las tortugas y un máximo del 6% de los cetáceos6. La mayoría de los animales que mueren se hunden o son devorados, explicaron los científicos, y sólo un pequeño porcentaje llega a tierra o son descubiertos en el mar por los observadores.
Los efectos a largo plazo serán más difíciles de detectar, pero más insidiosos. Si el petróleo persiste en los sedimentos oceánicos y pantanosos, las plantas y los animales quedarán expuestos a sus efectos e inevitablemente entrarán en la cadena alimentaria. “Algunas poblaciones de aves no se han recuperado más de 20 años después del derrame del Exxon Valdez en Alaska debido a la interrupción de la cadena alimentaria”, aseguró Greg Butcher, director de conservación de las aves de la Sociedad Nacional Audubon de Washington DC.
Los estudios han demostrado que el petróleo disperso es más tóxico que el petróleo o los dispersantes solos; además, los dispersantes no se habían utilizado nunca antes en la profundidad, así que todavía se desconocen sus efectos. Los científicos también están intentando clasificar los efectos del petróleo sobre el medio ambiente de las aguas profundas.
¿Qué causó el accidente?
Un error humano y fallos del equipo. “Los sistemas complejos, como las plataformas de perforación en aguas profundas, fallan de forma compleja”, aseguró Tad Patzek, presidente del Departamento de Ingeniería Petrolífera y Geosistemas de la Universidad de Texas, Austin. “Una confluencia de muchos factores causó la explosión del pozo”, explicó; estos factores incluyen que el cemento no fraguase, una tasa insuficiente de inyección de cemento, la mala interpretación de la prueba de presión negativa y la falta de establecimiento de un tapón de cemento para aislar la parte inferior del pozo antes de la prueba. Muchos han señalado al preventor como culpable, pero Patzek afirmó que la explosión de la plataforma dañó la tubería de perforación tan gravemente que falló.
En definitiva, él echa la culpa a una mala gestión, incluida la falta de comunicación, cambios del flujo de trabajo y órdenes, y una formación inadecuada. “En mi opinión, el mayor fracaso es que no se funcionaba según un único imperativo: la seguridad.”
¿Todavía se permite la perforación en aguas profundas en el Golfo?
“Perforaremos en aguas profundas porque es donde está el petróleo y necesitamos petróleo”, aseguró Patzek. En el sur de Luisiana, la zona más afectada por el derrame, la producción de petróleo representa una importante parte de la economía. Michel Claudet, presidente de Terrebonne Parish, afirmó que muchos de sus electores apoyaron el levantamiento del gobierno federal de la moratoria de perforación el 12 de octubre de 2010.
El 8 de abril de 2011, el gobierno aprobó el décimo permiso después del derrame para un pozo de aguas profundas. En la actualidad, tres proyectos de ley en la Cámara de Representantes de Estados Unidos requerirían más arrendamientos en el Golfo y las costas Atlántica y Oeste, y un aumento en la producción mar adentro.
¿Qué medidas se han tomado para evitar que suceda de nuevo?
Desde entonces, el Sevicio de Gestión Mineral, que regulaba la perforación mar adentro, ha cambiado de director, Michael Bromwich, y el nombre: Oficina de Gestión, Regulación y Aplicación de Energía Marítima (BOEMRE, por sus siglas en inglés). Pero los grupos medioambientales afirman que los cambios son pura apariencia y Bromwich declaró a The New York Times que su agencia carece de financiación adecuada, personal y herramientas adecuadas.
Una comisión nombrada por el presidente estadounidense Barack Obama para investigar el accidente instó a una mayor financiación para la investigación y evaluación científica de las solicitudes de perforación mar adentro. Patzek trabaja en el Comité Consultivo de Seguridad de Energía Marina de BOEMRE, que realiza las recomendaciones sobre la seguridad energética en el mar y facilita la colaboración entre la investigación y la formación.
El accidente ha dejado claro que los equipos de emergencia deben diseñarse, construirse y organizarse en los puertos, listos para cualquier momento, añadió. Así se ha hecho. “Hemos utilizado la experiencia de este desastre y ahora tenemos mejor equipamiento. Estamos más preparados. Gran parte de esta tecnología ya existía, pero no se había evaluado. BP la probó bajo el fuego y ha seleccionado el mejor diseño que taponó el pozo.”
Referencias
1. Kujawinski, E. Environ. Sci. Technol. 45, 1298-1306 (2011).
2. Schrope, M. Nature 472, 152-154 (2011).
3. Operational Science Advisory Team Summary Report for Sub-sea and Sub-surface Oil and Dispersant Detection: Sampling and Monitoring (2010).
4. Mascarelli, A. Nature 467, 22-24 doi:10.1038/467016a (2010).
5. Deepwater Horizon Response Consolidated Fish and Wildlife Collection Report (2010).
6. Williams, R. et al. Conserv. Lett. doi:10.1111/j.1755-263X.2011.00168.x (2011).
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