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El aumento de inundaciones vinculado al calentamiento global

Publicado online el 16 de febrero de 2011 | Nature 470, 316 (2011) | doi:10.1038/470316a

El aumento de inundaciones vinculado al calentamiento global

La probabilidad de precipitaciones extremas podría haberse duplicado por el aumento de los gases de efecto invernadero.
Quirin Schiermeier

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[ Los efectos del mal tiempo –como las inundaciones en Albania– tienen un enorme coste humano y financiero. Reuters / A. Celi ]

El cambio climático podría estar haciendo sonar todas las alarmas. El aumento de la temperatura media mundial están muy lejos de la experiencia personal de la mayoría de la gente, pero dos estudios de Nature1,2 concluyen que el calentamiento climático está causando los fenómenos climáticos extremos que afectan a la vida de millones de personas. La investigación vincula directamente el aumento de los niveles de gases de efecto invernadero con la creciente intensidad de lluvia y nieve del hemisferio Norte, así como con el aumento del riesgo de inundaciones en Reino Unido.

Las aseguradoras tomarán nota, al igual que los que desarrollan políticas de adaptación al cambio climático. “Esto tiene una gran importancia no sólo como justificación adicional para la reducción de emisiones, sino también para los planes de adaptación”, afirmó Michael Oppenheimer, investigador de políticas climáticas de la Universidad de Princeton, Nueva Jersey, quien no participó en estos estudios.

No hay duda de que los humanos están alterando el clima, pero las consecuencias para el clima regional están menos claras. Ninguna simulación por ordenador ha podido atribuir de forma concluyente una tormenta de nieve o una inundación al calentamiento global. Pero con una combinación de modelos climáticos, observaciones meteorológicas y una buena dosis de teoría de la probabilidad, los científicos podrían ser capaces de determinar cómo el calentamiento climático cambia las probabilidades. Un estudio anterior3, por ejemplo, encontró que el calentamiento global al menos ha duplicado la probabilidad de eventos extremos como la ola de calor europea de 2003.

Hasta ahora, los fenómenos meteorológicos extremos más localizados eran más difíciles de atribuir al cambio climático. “Los modelos climáticos han mejorado mucho desde hace diez años, cuando, básicamente, no podían decir nada acerca de la lluvia”, declaró Gabriele Hegerl, investigadora climática de la Universidad de Edimburgo, Reino Unido. En el primero de estos estudios1, Hegerl y sus colegas compararon los datos de estaciones meteorológicas del hemisferio Norte con simulaciones de precipitaciones de ocho modelos climáticos. “Ahora podemos decir con cierta confianza que el aumento de la intensidad de las precipitaciones en la segunda mitad del siglo xx no puede explicarse por nuestras estimaciones de la variabilidad interna del clima”, aseguró.

El segundo estudio2 vincula el cambio climático con un evento concreto: las perjudiciales inundaciones de Inglaterra y Gales en 2000. Mediante miles de simulaciones de predicción climática estacional, con o sin el efecto de los gases invernadero, Myles Allen y sus colegas, de la Universidad de Oxford, Reino Unido, encontraron que el cambio climático antropogénico podría haber duplicado el riesgo de un clima extremadamente húmedo que causara las inundaciones. El aumento de las precipitaciones extremas en algunas zonas del hemisferio Norte se conoce desde hace más de una década, pero ésta es la primera vez que se ha establecido con certeza la contribución humana, afirmó Oppenheimer. Los resultados significan que los países del hemisferio Norte deben prepararse para más de estos eventos en el futuro. “Lo que se ha considerado un evento único en 100 años en un clima estacionario en realidad puede ocurrir con el doble de frecuencia en el futuro”, añadió Allen.

En Gran Bretaña, por ejemplo, las inundaciones causadas por el deshielo podrían ser menos probables según se caliente el clima. Y el estudio de Allen deja un 10% de probabilidades de que el calentamiento global no afecte –o incluso disminuya– el riesgo de inundaciones en el país.

Estudios similares de atribución se están llevando a cabo para el riesgo de inundaciones y sequía en Europa, la disponibilidad de agua de deshielo en el oeste de Estados Unidos y la sequía en el sur de África, una investigación necesaria para desarrollar políticas eficaces de adaptación al cambio climático. “Los gobiernos planean gastar unos 100.000 millones de dólares en la adaptación climática hasta 2020, aunque de momento no está claro lo que se debe al impacto del cambio climático y lo que es simplemente mal tiempo”, afirmó Allen.

Establecer los vínculos entre el cambio climático y el clima también podría configurar los tratados climáticos, aseguró. “Si los países ricos deben compensar económicamente a los perdedores del cambio climático, como esperan algunos países pobres, deberían tener una base científica objetiva.”

Las aseguradoras llevan mucho tiempo preocupadas por el aumento de las pérdidas resultantes de un clima más extremo, pero atribuir definitivamente la culpa al cambio climático necesita más investigación, afirmó Robert Muir-Wood, jefe de investigación de RMS, una empresa con sede en Newark, California, que construye modelos de riesgo para las aseguradoras. “Ésta es una parte clave de nuestra agenda de investigación y las compañías de seguros aceptan la premisa de que podría haber un vínculo. Si hay pruebas de que el riesgo está cambiando, entonces es algo que tenemos que incorporar en nuestros modelos.”

Referencias

1. Min, S. K. et al. Nature 470, 378-381 (2011).
2. Pall, P. et al. Nature 470, 382-385 (2011).
3. Stott, P. A. et al. Nature 432, 610-614 (2004).

 
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