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El brote de gripe porcina barre el globo

Publicado online el 27 de abril de 2009 | Nature | doi:10.1038/news.2009.408

El brote de gripe porcina barre el globo

El código genético de la nueva cepa de la gripe podría contribuir a su rápida propagación.
Declan Butler

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[La gripe porcina se ha extendido desde México a Estados Unidos y más allá. M. TOVAR/AP PHOTO]

El mundo está en ascuas por la posible llegada inminente de una gripe pandémica, no del temido virus H5N1 de la gripe aviar que se ha extendido por Asia, Europa y África desde 2003, sino de una nueva cepa H1N1 de gripe porcina cuyo salto a los humanos se confirmó oficialmente a semana pasada.

Los investigadores están tratando de encontrar rápidamente la mejor manera de manejar la evolución y diseminación del nuevo virus. Su constitución genética es totalmente nueva: una cepa porcina H1N1 que combina una triple variedad ya identificada por primera vez en 1998 –y que incluye gripe humana, porcina y aviar– con dos nuevos genes virales H3N2 de cerdo de Eurasia, ambos con un origen humano reciente.

“Todo está mezcaldo en el mismo sitio por lo que su genética es bastante complicada”, afirmó John McCauley, virólogo del Instituto Nacional de Investigación Médica del Consejo de Investigación Médica de Londres, Reino Unido. “No sabemos cómo demonios se han combinado todos estos genes”, aseguró Robert Webster, virólogo de la gripe en el Hospital de Investigación Infantil St. Jude de Memphis, Tennessee. “Pero realmente es un virus superconfuso.”

Queda todavía por resolver muchas cuestiones sobre el virus, incluyendo su virulencia y su tasa de mortalidad. Hasta el momento, 149 personas han muerto en México y se sospecha que pueda haber otros 1600 casos. En Estados Unidos se han confirmado 40 casos, así como otros en España, Canadá y Reino Unido. La Casa Blanca y la Organización Mundial de la Salud (OMS) han declarado el brote vírico una emergencia de salud pública; la OMS está considerando aumentar la amenaza pandémica de fase 3 –un nuevo virus gripal que infecta a humanos pero se limita al contagio humano-humano– a fase 4 o superior, en una escala donde el 6 representa una verdadera pandemia.

El virus parece extenderse fácilmente de persona a persona. “Lo espeluznante es que el virus parece tremendamente transmisible”, aseguró Webster. El despliegue temporal y geográfico de casos sin contacto con los credos no deja ninguna duda a los investigadores sobre la transmisión humano-humano que está teniendo lugar.

Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) y la OMS están intentando concretar cuántas de las muertes de México se deben a la gripe porcina y cuántas a otras causas. “Todavía se está conjeturando sobre el espectro de la enfermedad”, afirmó David Ozonoff, epidemiólogo de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Boston, Massachusetts. Por ejemplo, se rumoreó que el arqueólogo Felipe Solis, director del Museo Nacional de Antropología de la ciudad de México, murió el 23 de abril como resultado de la fiebre porcina; posteriormente las autoridades mexicanas informaron de que había muerto a consecuencia de una parada cardíaca relacionada con una neumonía.

Sin inmunidad humana
Por lo que parece, el virus se detectó en México a mediados de marzo; se identificó cuando las autoridades mexicanas mandaron muestras de un paciente con gripe que no se podía catalogar a la Agencia de Salud Pública de Canadá. El CDC anunció la existencia del virus el 23 de abril.

La genética del nuevo virus es tan novedosa que es improbable que los humanos tengan ninguna inmunidad aparte de la mediada por células, aseguraron los científicos. La vacuna actual de la gripe estacional, está orientada a otra cepa de H1N1 diferente, por lo que no es probable que ofrezca ninguna protección. Se está discutiendo sobre si se debería producir una nueva vacuna para esta nueva cepa y se espera legar a una decisión en las próximas dos semanas. Por ahora, el virus se está tratando con los fármacos para gripe oseltamivir (Tamiflu) y zanamivir (Relenza).

Hasta ahora, los casos en Estados Unidos y demás países han sido relativamente leves en comparación con los de México. Tashiro Masato, virólogo del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas de Tokio, advierte que no se puede llegar a ninguna conclusión a partir de este hecho, puesto que la muestra de casos de Estados Unidos es demasiado pequeña. Si las tasas de transmisión aumentaran, la tasa de mortalidad de un pequeño porcentaje podría significar millones de muertes, como en la pandemia de 1918.

Por el momento la patogenicidad y el rango de mortalidad es amplio e incierto, declaró McCauley, “entre la pandemia letal de 1918 y la leve de 1968”. Las altas tasas de transmisión en ciertas áreas –hay 28 casos asociados a un colegio de Nueva York– son preocupantes, aseguró Mark Lipsitch, epidemiólogo de la Escuela de Salud Pública de Harvard, en Boston, Massachusetts.

Sin embargo, el Nuevo virus tiene tasas de mortalidad similares a las de H5N1, con una media global del 63% y que llegaron al 82% en Indonesia. Aun así, “el riesgo y la amenaza del H5N1 todavía están ahí”, advirtió Masato.

Los epidemiólogos aplauden la rapidez y la eficacia de la respuesta al brote de gripe porcina desde que se identificó formalmente la semana pasada, aunque los sistemas de vigilancia de enfermedades mexicanos e internacionales fallaron en la contención inicial. Esta rapidez se ha atribuido a la concienzuda planificación sobre pandemias llevada a cabo por la comunidad internacional y todos los países desde que apareció la amenaza de la pandemia del H5N1. Las secuencias genéticas de las muestras virales, por ejemplo, se han comparado inmediatamente con la base de datos Global Initiative on Sharing Avian Influenza Data (GISAID).

Los virólogos creen que les queda un largo camino por delante. “¿Va a desaparecer? No lo creo”, aseguró McCauley. “Creo que es el momento de utilizar los planes nacionales frente a una pandemia. Necesitamos actuar ya.”

Actualización del 27 de abril:
La Organización Mundial de la Salud ha elevado el nivel de amenaza pandémica de fase 3 a fase 4.

 
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