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El daltonismo corregido mediante terapia génica

Publicado online el 16 de septiembre de 2009 | Nature | doi: 10.1038/news.2009.921

El daltonismo corregido mediante terapia génica

Los monos tratados ahora pueden ver en technicolor.
Elie Dolgin

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[Dalton, un mono tití tratado con terapia génica, disfruta de su nuevo sentido de color. Laboratorio de Neitz]

Los investigadores han utilizado la terapia génica para restaurar la visión del color en dos monos adultos incapaces de distinguir entre los colores rojo y verde desde su nacimiento, aumentando así la esperanza de curación del daltonismo y otros trastornos visuales en los seres humanos.

 “Éste es un estudio realmente sorprendente”, afirmó András Komáromy, investigador de oftalmología veterinaria de la Universidad de Pennsylvania, Filadelfia, que no participó en la investigación. “Si podemos dirigir la expresión génica específica a los conos [en los seres humanos], entonces tendría una enorme implicación.”

Aproximadamente 1 de cada 12 hombres carece de proteínas fotorreceptoras sensibles al rojo o al verde que están normalmente presentes en la retina, en las células de detección de color, denominadas conos, y por tanto tienen un daltonismo rojo-verde. Una situación similar afecta a todos los monos ardilla o titís (Saimiri sciureus), que, naturalmente, ven el mundo en únicamente dos tonos. El daltonismo en los monos se debe a que la visión de todos los colores requiere de dos copias del gen de la opsina, situado en el cromosoma X. Una codifica el fotorreceptor de detección del rojo, la otra el fotorreceptor para la detección del verde. Como los monos macho sólo tienen un cromosoma X, sólo tienen una única copia de este gen e inevitablemente son daltónicos rojo-verde. Una deficiencia similar se da para la forma más común de daltonismo dicromático en los seres humanos. Menos monos hembra sufren esta situación, ya que tienen dos cromosomas X y a menudo poseen las dos copias del gen de la opsina.

“Aquí hay un animal que es un modelo perfecto de la condición humana”, aseguró Jay Neitz, de la Universidad de Washington en Seattle, miembro del equipo que llevó a cabo el experimento.

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[Los monos fueron entrenados para tocar la pantalla cuando veían manchas de color. Laboratorio de Neitz ]

Neitz y sus colegas introdujeron la forma humana del gen de detección del rojo en un vector viral e inyectaron el virus en la retina de dos monos macho: uno llamado Dalton en honor del químico británico John Dalton, que fue el primero en describir su propio daltonismo en 1794, y el otro llamado Sam. Posteriormente los investigadores evaluaron la capacidad de los monos para encontrar puntos de color sobre un fondo de puntos grises, entrenándolos para que tocaran las manchas de color en una pantalla con la cabeza y recompensándolos con zumo de uva. Esta prueba es una versión modificada del Cambridge Colour Test, en el que la gente debe identificar los números u otros patrones específicos en un campo de puntos de colores.

Código de colores
Después de 20 semanas, las habilidades de los monos con el color mejoraron notablemente, lo que indica que Dalton y Sam habían adquirido la capacidad de ver en tres tonos (ver vídeo). Ambos monos han mantenido esta habilidad durante más de dos años sin efectos adversos aparentes, informaron los investigadores en la revista Nature1.

Añadir el gen que faltaba fue suficiente para restaurar la visión a todo color sin modificar el cableado del cerebro a pesar de que los monos habían sido daltónicos de nacimiento. “El cerebro todavía mantiene esta plasticidad y es posible tratar los defectos de los cono con la terapia génica”, afirmó Alexander Smith, biólogo molecular e investigador de la visión en el University College de Londres, que no contribuyó al estudio.

 “No parece que se han formado nuevas conexiones neuronales –declaró Komáromy–. Se puede agregar un cono adicional de opsina y los circuitos neuronales y las vías visuales pueden manejarlo.”

Actualmente se están llevando a cabo tres ensayos de terapia génica en humanos por la pérdida de visión debida a una degeneración grave de la retina. Estos estudios de seguridad en fase I inyectaron un tipo similar de vector vírico (pero portador de un gen diferente) en la retina como en los monos, y las personas tratadas no han mostrado efectos adversos graves más de un año después, e incluso algunos de los participantes han mostrado mejoras notables en la visión2. Estos primeros ensayos en humanos –que reparan los bastones, un tipo diferente de células fotorreceptoras– pueden verse como un punto de referencia seguro para cualquier tratamiento futuro de las enfermedades de los conos y el daltonismo en los seres humanos, aseguró Neitz.

 “El mayor problema es que las personas daltónicas tienen una visión muy buena –afirmó Neitz–. Así que antes de querer tratarse el daltonismo quieren asegurarse de que esto es completamente seguro, y eso va a costarnos más trabajo.”

Referencias

1. Mancuso, K. et al. Nature advanced online publication, doi:10.1038/nature08401 (2009).
2. Cideciyan, A. V. et al. N. Engl. J. Med. 361, 725-727 (2009).


 
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