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España desvela su ojo en el cielo

Publicado online el 3 de agosto de 2009 | Nature | doi: 10.1038/460674a

España desvela su ojo en el cielo

El telescopio óptico más grande del mundo ya se ha inaugurado.
Govert Schilling

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[El Gran Telescopio Canarias fue inaugurado el 24 de julio. P. Bonet]

Cuando se inaugura oficialmente el telescopio óptico más grande del mundo, algunos astrónomos se siguen preguntando precisamente por el negocio de la astronomía.

El Gran Telescopio Canarias (GTC), que cuenta con un espejo de 10,4 metros compuesto de 36 segmentos hexagonales, es la última adquisición del Observatorio Roque de los Muchachos que se alza a 2.400 metros sobre el nivel del mar en La Palma, una de las Islas Canarias españolas.

La inauguración del telescopio el 24 de julio por el rey Juan Carlos atrajo a los astrónomos de todo el mundo, que se quedaron a un simposio científico de dos días. La mayoría coincidió en que el telescopio es un valioso complemento a la clase de telescopios de 8 a 10 metros, como los telescopios gemelos Keck de 10 metros en Hawai. Algunos sostienen que el GTC también constituye un banco de pruebas ideal para la tecnología y los instrumentos de sus sucesores: telescopios monstruosos con espejos de 25, 30 o incluso 42 metros, que están previstos para la próxima década (véase Nature 452, 142-145; 2008 ).

Sin embargo, otros dudan de cuánto puede lograr el GTC antes. “Keck recogió una gran parte de la fruta caída”, admitió William Smith, presidente de la Asociación de Universidades para la Investigación en Astronomía. Keck fue pionero en la búsqueda de galaxias remotas, por ejemplo, antes de que el GTC fuera concebido.

Bruno Leibundgut, director científico del Observatorio Europeo Austral (European Southern Observatory, ESO), que opera el Very Large Telescope de Chile, cree que el recién llegado telescopio español “debe encontrar un nicho en el que pueda ofrecer algo que otros telescopios no han hecho aún”. Sugirió que el GTC podría llevar a cabo estudios de supervisión a largo plazo u observaciones de seguimiento especializado de, por ejemplo, las ráfagas de rayos γ descubiertas por los telescopios en órbita.

Sin embargo, Rafael Rebolo, profesor de investigación del Instituto de Astrofísica de Canarias (IAC) en Tenerife, considera que el GTC abrirá nuevos ámbitos astronómicos, estudiando las primeras galaxias del universo o llevando a cabo observaciones en el infrarrojo medio planetas extrasolares fríos.


“Superará la calidad de los telescopios Keck gracias a una mejor estabilidad y mejor óptica.”

El programa de observación del GTC dependerá en parte de los instrumentos instalados. Un espectrógrafo de imágenes llamado OSIRIS es actualmente el único instrumento operativo del GTC, y una cámara de infrarrojos llamada CanariCam todavía está en espera de su instalación a finales de este año. El director del GTC, Pedro Álvarez, insiste en que se planea instalar una serie de instrumentos astronómicos en los próximos 3-4 años, incluyendo un espectrógrafo de infrarrojo cercano que puede estudiar muchos objetos a la vez, un espectrógrafo de alta resolución para observaciones en la longitud de onda visible y una cámara del infrarrojo cercano que utilizará un sistema óptico adaptativo para mitigar la turbulencia atmosférica.

Originalmente se suponía que el GTC iba a entrar en funcionamiento en 2003. Francisco Sánchez, director del IAC, inició el proyecto del GTC en 1998 y admite que su programación era demasiado optimista.

El esfuerzo inicial se enfrentó con un fuerte escepticismo: España no tenía mucha experiencia en la construcción de telescopios ópticos, el anterior más grande sólo medía 80 centímetros de ancho (véase Nature 435, 140-142, 2005). “Cuando un hombre que repara bicicletas anuncia que va a construir un Porsche, no convence mucho a la gente –declaró René Rutten, jefe de operaciones astronómicas del GTC–. Sin embargo, ahora creemos que superará la calidad de los telescopios Keck gracias a una mejor estabilidad y mejor óptica.”

“Mi principal preocupación es proporcionar rápidamente los mejores instrumentos –añadió Sánchez–. Habida cuenta de la inminente aparición de telescopios extremadamente grandes, nuestra ventana de oportunidad es pequeña.” En efecto, el Telescopio de Treinta Metros, que se unirá a los telescopios Keck en la cima del Mauna Kea en Hawaii, debería estar operativo antes de 2018 (véase Nature 460, 563; 2009 ).

Multipropiedad
Puesto que el 90% de los 105 millones de euros (150 millones de dólares) del presupuesto del GTC fue proporcionado por España, la mayor parte del tiempo de observación del telescopio será para astrónomos españoles. Pero Rebolo dice que el GTC todavía está abierto a nuevos socios y otros astrónomos europeos tendrán acceso al GTC gracias a que España es miembro del consorcio del ESO. Cuando España se adhirió al ESO en 2006, compensó aproximadamente una cuarta parte de los 65 millones de euros de la cuota de entrada con la promesa de un total de 122 noches de observación en el GTC para los astrónomos de los Estados miembro del consorcio. El acuerdo también incluía 55 “días tecnológicos”, que permitirían a los ingenieros del ESO obtener experiencia práctica con el espejo segmentado del GTC, potencialmente útil en el diseño y la construcción del Telescopio Europeo Extremadamente Grande (E-ELT) de 42 metros.

Según Sánchez, esta sinergia podría ser aún mayor si el E-ELT se construyera en el Observatorio Roque de los Muchachos, que es uno de los sitios candidatos que se están considerando. “Construir el E-ELT en La Palma favorecería un mayor desarrollo de telescopios aquí y promovería enormemente la astronomía europea”, aseguró Rebolo.

La construcción del E-ELT también podría acelerarse mediante la elección de La Palma para su ubicación. España está más que dispuesta a invertir en el proyecto y la Unión Europea podría patrocinarlo con fondos adicionales a través del programa de desarrollo de sus regiones ultraperiféricas. Además, de los seis posibles sitios actualmente bajo consideración, La Palma es el único con una infraestructura ya existente de carreteras y edificios de apoyo. “Es natural alojar aquí el E-ELT”, afirmó Sánchez.


 
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