Europa accede al acuerdo sobre emisiones
[Publicado online el 15 de diciembre de 2008 | Nature | doi:10.1038/456847a]
Europa accede al acuerdo sobre emisiones
La industria pesada gana concesiones clave en las negociaciones de último minuto
Quirin Schiermeier
 [La industria ejerció presión para que algunos permisos de emisión sigan siendo gratuitos. Getty] Fuente: European Environment Agency
Los dirigentes de Estado europeos han llegado a un acuerdo el 12 de diciembre sobre cómo reducir para 2020 las emisiones europeas de gases invernadero un 20% por debajo de los niveles de 1990.
Sin embargo, estos planes han tenido una respuesta poco entusiasta por los ecologistas y los científicos medioambientales debido a gran alcance de las concesiones a la industria negociadas por Nicolas Sarkozy, el presidente saliente de la Unión Europea (UE).
El compromiso invierte los polémicos planes para forzar al sector energético a comprar obligatoriamente todos los permisos de emisión en el sistema de negociación de emisiones de la UE a partir de 2013. En cambio, las plantas energéticas y otras industrias que emiten gran cantidad de gases sólo necesitarían comprar hasta el 30% de sus prestaciones a partir de 2013; en la actualidad lo obtienen de forma gratuita.
El acuerdo significa que “Europa ha aprobado su examen de credibilidad”, afirmó José Manuel Barroso, presidente de la Comisión Europea. “Y eso significa negocio.”
Los verdes discrepan
En 2020, el sector energético necesitará pagar por todas sus prestaciones. Sin embargo, los sectores que pueden demostrar que están atravesando desventajas competitivas serias −como han declarado las industrias del acero, el cemento y el aluminio− pueden solicitar exenciones que les garanticen permisos de emisión gratuitos al 100%, incluso después de 2020.
Para ejercer este derecho, las empresas deben demostrar que la carga de las operaciones con las emisiones añadiría al menos un 5% a sus costes totales de producción y que más del 10% de sus importaciones y exportaciones están expuestas a la competencia internacional, lo que podría desplazar estos negocios a otros países con regulaciones menos intensivas. Las industrias pesadas que no pueden probar estos riesgos tendrán que comprar el 20% de sus prestaciones para 2013 y el 70% para 2020.
“El clima de liderazgo en la UE se está fundiendo”, aseguró Satu Hassi, político de la Liga Verde Finlandesa y vicepresidente del Comité Medioambiental del Parlamento Europeo. “La única buena noticia es que el acuerdo sobre renovables no se reabrirá.” Ese acuerdo incluye el objetivo de producir el 20% de la energía de la UE a partir de fuentes renovables para 2020.
El Parlamento Europeo espera votar el acuerdo el 17 de diciembre. En primavera de 2010, la Comisión debe proporcionar al Parlamento un análisis detallado del resultado de la conferencia sobre cambio climático de las Naciones Unidas, que tendrá lugar en Copenhage en diciembre del año próximo. Entonces el Consejo decidirá si aumentar el objetivo de reducción global para 2020 del 30% con respecto a 1990.
El acuerdo de Sarkozy fue negociado para satisfacer las presiones de la industria y de varios países de la Europa del Este. Algunas industrias han amenazado con dejar la UE y algunos Gobiernos, incluyendo los de Polonia e Italia, han amenazado con vetar la legislación.
¿Crecimiento económico frente a regulaciones de las emisiones?
El presidente italiano Silvio Berlusconi se contentó finalmente con la reducción de las cuotas. El acuerdo con Polonia se endulzó con promesas de un “fondo de solidaridad” multimillonario para los estados miembro con economías en recesión. El fondo, que se financiará con los ingresos del 12% de la venta de los permisos de emisión subastados, ayudará a Polonia y a otros ocho países de Europa del Este a cambiar hacia una producción energética más limpia.
Además, al menos la mitad de los beneficios globales de estas subastas −estimados en 50 billones de euros (68 billones de dólares) anuales para 2020− se invertirán en la investigación de nuevas tecnologías como la captura y almacenamiento del carbono en la UE.
Incluso así, la reducción de las cuotas permitirá al sector energético unos beneficios caídos del cielo multiplicando los “costes” de las prestaciones gratuitas en el precio al consumidor de la energía. Esta práctica, aunque económicamente legítima, ha sido la razón principal de las amplias críticas de este esquema de negociación de las emisiones en su forma actual.
“La negociación de las emisiones sólo puede funcionar si las prestaciones son subastadas, de forma ideal sin excepción”, aseguró Claudia Kemfert, experta de clima y energía del Instituto Alemán para la Investigación Económica en Berlín y consejera sobre política climática de Barroso. |