La “extraordinaria” arqueología de Libia amenazada
Publicado online el 24 de febrero de 2011 | Nature | doi:10.1038/news.2011.123
La “extraordinaria” arqueología de Libia amenazada
Mientras el régimen de Gadaffi continúa masacrando a la población, su represión también amenaza su rico patrimonio cultural.
Declan Butler
 [ El arqueólogo italiano Savino di Lernia con Ali Khalfalla (intérprete, a la izquierda) y Mohammed Hammadani (guía tuareg, a la derecha). Filippo Gallino ]
Se cree que los once investigadores italianos que fueron evacuados de Libia el sábado en un avión militar Hércules C-130 eran los últimos arqueólogos extranjeros en el país. Con la población libia atacada por las fuerzas leales al régimen de Muammar al-Gaddafi, los científicos dieron gracias por escapar a una base aérea al sur de Roma.
El equipo de siete hombres y cuatro mujeres formaban parte de la Misión Arqueológica Italiana-Libia en Acacus y Messak, una expedición para investigar la arqueología y el arte rupestre prehistóricos. Se refugiaron temporalmente en un yacimiento petrolífero en el desierto. Soportamos un gran estrés, explicó Savino di Lernia, jefe del equipo: “Estábamos a cientos de kilómetros del aeropuerto, con todo un país que cruzar para llegar a él”, declaró. En una avioneta Twin Otter huyeron precipitadamente al aeropuerto de Sebha, en el centro de Libia, donde les esperaba el avión de rescate.
La situación ha sido tensa desde que las fuerzas de al-Gaddafi lanzaron una brutal represión contra un levantamiento popular, matando a miles de civiles y causando la huida de más de 100.000 personas, lo que ha provocado una crisis humanitaria a lo largo de las fronteras del país. El régimen de represión y el conflicto resultante –así como el posterior caos y riesgo de saqueos– también amenazan antiguos sitios arqueológicos, al igual que los recientes levantamientos en países vecinos.
Crisol histórico
Libia cuenta con un extraordinario patrimonio arqueológico, afirmó Paul Bennett, jefe de la misión de la Sociedad de Estudios Libios en Londres, que ha pasado gran parte de los últimos 30 años trabajando en Libia. Explicó que el país ha sido un “crisol” de culturas a lo largo de la historia, y tiene emplazamientos púnicos y romanos en el oeste, griegos y egipcios en el este y bereberes en el sur. También hay importantes yacimientos prehistóricos, incluyendo algunas de las primeras pinturas rupestres del mundo, y yacimientos arqueológicos subacuáticos a lo largo de la costa mediterránea.
El régimen de Gadafi ha estado bloqueando los sistemas telefónicos y de Internet del país desde el levantamiento, lo que ha dificultado enormemente obtener información sobre el estado actual de los yacimientos, afirmaron los investigadores. Sin embargo, Di Lernia logró hablar con Salah Agab, presidente de la Departamento Libio de Antigüedades, y personal de otro departamento el 28 de febrero, que le confirmaron que la situación está bajo control y que todos los museos y yacimientos están seguros.
Libia es el hogar de cinco emplazamientos Patrimonio de la Humanidad, designados por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO): los antiguos yacimientos arqueológicos griegos de Cirene, las ruinas romanas de Leptis Magna, el puerto fenicio de Sabratha, el arte rupestre de las montañas Acacus en el desierto del Sahara y Ghadames, antigua ciudad oasis hogar de romanos, bereberes y de la civilización bizantina. La seguridad es buena en estas áreas, aseguró Di Lernia, pero puede ser “problemática” en otros lugares.
 [ Los partidarios de Muammar al-Gaddafi corean sus consignas en el puerto fenicio de Sabratha. ]
La capital, Trípoli, sigue estando estrechamente controlada por las fuerzas armadas de Gaddafi, que esta semana contraatacaron las ciudades cercanas controladas por los manifestantes. A pesar de esta seguridad, importantes emplazamientos en esta región del noroeste, como Sabratha, están “realmente amenazados”, apuntó Di Lernia.
Trípoli cuenta con dos grandes museos, declarados seguros en la actualidad. El Museo Nacional Jamahiriya posee importantes colecciones prehistóricas, como la momia africana más antigua conocida, de Uan Muhuggiag en el Sahara libio. El museo también alberga el antiguo Castillo Rojo de Asaraya al-Hamra, declarado patrimonio cultural. El Museo de Libia, por su parte, contiene notables colecciones griegas y romanas.
Trabajo en punto muerto
Después de que Libia se independizase de Italia en 1951, sus gobernantes han descuidado la investigación arqueológica y los yacimientos, en gran parte debido a su relación con el período colonial. Durante la última década, sin embargo, la arqueología ha florecido en Libia, afirmó Bennett, y se han aceptado más misiones internacionales en el país.
Esto ha sido consecuencia de la transición de Libia de paria internacional, vinculada al terrorismo, a aliada política y comercial de Occidente. Pero el resurgimiento también le debe mucho a la creciente conciencia del país sobre la importancia de su patrimonio cultural y el potencial turístico que atrae, declaró Bennett. Pero esta apertura también tiene un lado negativo: por ejemplo, el increíble desarrollo de la industria petrolífera, la construcción y la agricultura también amenaza la herencia cultural del país y los yacimientos arqueológicos1.
El conflicto ha dejado a los grupos de trabajo arqueológico internacionales en un punto muerto, y la incertidumbre rodea a las futuras misiones. Ha habido unas 20 misiones internacionales en Libia, cada una compuesta por una docena de arqueólogos. Se cree que ahora todos están seguros fuera del país después de haber sido evacuados por transportes comerciales o haberse refugiado en países vecinos.
Los investigadores no saben cuándo podrán regresar. Vicente Michel, arqueólogo de la Universidad de Poitiers, Francia, con más de una década de experiencia trabajando en Libia, forma parte de una misión arqueológica francesa que tenía programado salir el próximo mes para el antiguo yacimiento griego Apolonia, en la costa mediterránea. Esta misión ha sido cancelada. La misión de Di Lernia –un legado de la época colonial– comenzó en 1955 y es la misión internacional de más larga duración en Libia, pero ahora ya no sabe “si y cuándo la misión podrá volver a trabajar en esa zona”.
Referencias
1. Bennett P, Barker G. Afr. Arch. Rev 2011. doi: 10.1007/s10437-010-9085-x.
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