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La serpiente que tragaba dinosaurios

Publicado online el 2 de marzo de 2010 | Nature | doi:10.1038/news.2010.98

La serpiente que tragaba dinosaurios

Los fósiles revelan que algunas serpientes se alimentaban de bebés saurópodos.
Matt Kaplan

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[ ¿A qué se parecería la serpiente comedora de dinosaurios? Tyler Keillor / Ximena Erickson ]

Las ancestrales serpientes se escondían en zonas de nidificación de dinosaurios para devorar a las crías cuando salían de los huevos, tal y como sugieren los fósiles de la India occidental.

El análisis de unos huevos de dinosaurio del período cretácico muestra que los huesos encontrados pertenecen a una serpiente depredadora de 3,5 metros de largo enroscada alrededor de un huevo y cerca de los restos de una cría de saurópodo. El hallazgo ofrece una curiosa perspectiva de los hábitos alimentarios de las serpientes cretácicas y revela una amenaza desconocida previamente a la que probablemente se enfrentaran las crías de dinosaurios.

Los huevos fueron descubiertos por primera vez en 1987 por Dhananjay Mohabey, del Servicio Geológico de la India. Los identificó como Sauropoda, del grupo de los dinosaurios de largo cuello al que pertenecen el braquiosaurio y el diplodocus, y supuso que los huesos encontrados eran de crías de saurópodos.

Veintitrés años después, Mohabey, el paleontólogo Jeffrey Wilson de la Universidad de Michigan y un equipo de colegas han revelado que algunos de los huesos pertenecen a una serpiente depredadora, que han denominado Sanajeh indicus.

Harry Greene, ecólogo evolutivo de la Universidad de Cornell en Ithaca, Nueva York, ha asegurado que el hallazgo es “espectacular”, ya que la buena preservación de los fósiles de serpiente es rara, especialmente los que conservan una parte sustancial de la cabeza.

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[ Fósil de una serpiente enroscada alrededor de un huevo de dinosaurio. J. Wilson ]

“Cuando Dhananjay me mostró el fósil por primera vez, me sorprendí cuando me di cuenta de que ‘era una serpiente articulada del Cretácico’, pero hasta unas horas más tarde no me di cuenta de que, además, ‘era una serpiente del Cretácico en un nido de dinosaurios’”, declaró Wilson

Comida de serpiente
Una parte clave de la investigación se produjo cuando Wilson y Mohabey descubrieron una larga parte del fósil original que aportó pruebas de la relación de la serpiente con los dinosaurios. “Cuando encontramos la última pieza de la matriz del fósil y la rompimos, pudimos ver claramente que la serpiente estaba enrollada alrededor de un huevo de dinosaurio. Fue increíble”, recordó Wilson.

Aunque Sanajeh era grande, la estructura de su cráneo sugería que no podía abrir mucho las mandíbulas. Una gran abertura es crucial para grandes serpientes como las boas y pitones actuales, que trituran y comen animales envolviendo la boca alrededor de su presa y tragándola entera. Que Sanajeh no pudiera hacer esto sugería que era incapaz de ingerir grandes huevos de cáscara dura enrollándose alrededor, sino que esperaba en el nido para comerse los pequeños y tiernos bebés de dinosaurio.

Angela Milner, paleontóloga del Museo de Historia Natural de Londres, que no participó en la investigación, afirmó que este estudio es el primero que describe la asociación entre una serpiente y un nido de dinosaurio. Muchos dinosaurios anidaban en comunidad para obtener la seguridad en número. Eso atraería a una gran variedad de predadores de nidos como las serpientes, aseguró Milner. “Las crías recién salidas se sentirían perdidas antes de tener tiempo de reaccionar... Por lo que parece, Sanajeh espera alrededor de los huevos una comida fácil.”

El equipo de Wilson aseguró que otros nidos en el mismo lugar de la India también muestran la presencia de huesos de la misma serpiente, lo que sugiere que atacaban regularmente así a los dinosaurios. “Esto apunta a una presión de depredación de los saurópodos que no se había considerado antes”, afirmó Wilson. Probablemente las crías de dinosaurio crecían rápidamente para llegar a ser demasiado grandes para ser comidas por Sanajeh, explicó.

Como la mayoría de los reptiles de tierra en el subcontinente indio que Wilson y sus colegas han estudiado, los huesos de Sanajeh muestran una conexión desconcertante con la fauna del Sur, como África, la Antártida, Australia y Madagascar.

Originariamente la India conectaba con estas áreas, pero algunas reconstrucciones de las placas muestran que el continente se quedó geográficamente aislado durante un largo tramo en su deriva hacia el Norte antes de conectar con Asia hace 50 millones de años. A pesar de este aislamiento, “la biota de la India mantuvo una fuerte conexión con el Sur, pero sigue siendo un misterio cómo lo consiguió”, añadió Wilson

Referencias

1. Wilson, J. et al. PLoS Biol. 8, e1000322 (2010).


 
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