Las empresas de energía solar españolas acusadas de fraude
[Publicado online el 19 de diciembre de 2008 | Nature | doi:10.1038/news.2008.1326 ]
Las empresas de energía solar españolas acusadas de fraude
Cientos de compañías falsamente registradas para recibir mayores subvenciones.
Lisa Abend
 [Casi 4.200 instalaciones fotovoltaicas en España no están produciendo la energía que habían prometido. Getty]
La Comisión Nacional de Energía (CNE) española ha descubierto que muchos de los parques solares que se extienden en los vastos territorios de la campiña española están acusados de fraude.
En los pasados dos años, la industria solar en España ha aumentado espectacularmente en un 900%. El país ahora tiene la tercera capacidad solar más grande del mundo, después de Estados Unidos y Alemania.
Sin embargo, una investigación en curso de las autoridades españolas ha descubierto hasta ahora casi 4.200 instalaciones fotovoltaicas que se habían registrado falsamente online hasta de la fecha límite del 30 de septiembre para recibir mayores subvenciones de las compañías energéticas. De acuerdo con el informe de la CNE, ninguna de estas cuestionables instalaciones, localizadas en el 13,3% de los parques solares del país, está produciendo en la actualidad ninguna energía.
La Asociación de la Industria Fotovoltaica (ASIF) española ha advertido que no todas las instalaciones sospechosas de las 4.200 son necesariamente culpables de fraude. “Podemos hablar de tres tipos de instalaciones que reciben subsidios”, afirmó el portavoz de la ASIF Tomás Díaz. “Aquellas que están ‘en la luz’, es decir, que están produciendo energía; aquellas que están ‘en la sombra’, es decir, que están terminadas pero que todavía no están conectadas; y aquellas que están ‘a oscuras’, porque todavía no están terminadas. Estas últimas, que están a oscuras, son fraudulentas y deberían ser sancionadas. Sin embargo, algunas de las que están a la sombra, todavía no se han conectado porque la infraestructura local todavía no está preparadas.”
Las empresas se precipitaron a registrarse después de que el Gobierno español accediera en julio a reducir las subvenciones para paneles solares no operativos antes del 30 de septiembre. Bajo estas condiciones, las empresas que no registraran instalaciones activas antes de esa fecha límite recibirían 320 € (460 $) por megavatio hora de capacidad durante 25 años, en comparación con los 450 € originales para las compañías que sí estuvieran en activo. El Gobierno también ha llevado a cabo ciertos movimientos para limitar los subsidios declarando que sólo subvencionaría un total de 500 megavatios en las instalaciones nuevas.
Muchas compañías solares −tanto fraudulentas como legítimas− también han obtenido beneficios de otro vacío legal. Éste permite a las instalaciones estar divididas en unidades más pequeñas, cada una de las cuales tiene derecho a solicitar las subvenciones, explicó Francesco d’Avack, analista de New Energy Finance en Londres. “Eso las hace increíblemente rentables”, aseguró.
Al contado
El boom del sector solar ha coincidido con el estallido de la burbuja inmobiliaria en España.
Mientras el Estado se asegura beneficios de al menos el 12% durante los próximos 25 años de las instalaciones solares, los promotores han continuado construyéndolas en tierras rurales, que en vez de rellenar con viviendas construidas en serie, extienden en ellas filas y filas de paneles fotovoltaicos.
“Es verdad que el sector de las inmobiliarias ha entrado en la industria solar”, confirmó Díaz. “En algunos casos tiene sentido, ya que la mayoría de los paneles solares van a ir sobre la cubierta de los tejados y eso implica a las empresas de construcción. Pero también hay especuladores.”
En España, la industria inmobiliaria tiene un largo historial de pago de sobornos a las autoridades para ignorar la leyes de urbanismo o garantizarse un trato preferencial. Ya hay señales de que algunas de estas prácticas se han empezado a notar en el sector solar. A principios de este año, seis funcionaros del gobierno provincial de Castilla y León dimitieron después de que se descubrieran pruebas de que habían concedido permisos de instalación a miembros de su familia.
“Al final ves el mismo tipo de prácticas”, alegó Luis García, de OpciónDos, una compañía especializada en instalaciones fotovoltaicas urbanas. “Cualquiera puede comprar un permiso de conexión puntual y empezar a recibir pagos. Es un trozo de papel, es humo.”
Haciendo limpieza
Entre los analistas de la industria está la preocupación de que las instalaciones fraudulentas agoten el límite impuesto por el Gobierno de 500 megavatios para 2009. Aunque el portavoz de la CNE aseguró que las declaradas culpables de fraude no podrán recibir las subvenciones para sus instalaciones, aunque se conecten el año que viene, a D’Avack le preocupa que otro vacío legal permita a estas empresas beneficiarse injustamente.
“Hay una provisión en la ley que afirma que si has terminado todo el papeleo, tienes prioridad en la siguiente vuelta”, explicó. “Vamos a tener todo el proceso atascado por aquellos que intentarán obtener la tarifa anterior.”
La predicción parecía proverbial. En 17 de diciembre, el Ministro de Industria, Turismo y Comercio anunció que se pospondrían las concesiones de enero para las nuevas instalaciones hasta el 1 de marzo. Según el ministro, la razón es el elevado número de solicitudes presentadas. |