Las medusas ayudan a mezclar los océanos del mundo
Publicado online el 29 de julio de 2009 | Nature | doi:10.1038/news.2009.745
Las medusas ayudan a mezclar los océanos del mundo
Las criaturas marinas podrían agitar los mares tanto como los vientos y las mareas.
Roberta Kwok
 [ Los animales como las medusas podrían desempeñar un importante papel en la circulación oceánica. Nature ]
Pequeñas criaturas marinas como las medusas pueden contribuir a mezclar el océano arrastrando el agua mientras nadan. En este nuevo estudio los autores sugieren que el movimiento colectivo de los animales podría generar una agitación similar a la de los vientos y las mareas.
Algunos científicos se muestran escépticos sobre que este proceso desempeñe un papel fundamental en la mezcla de los océanos del mundo. Si se confirmasen más evidencias, el hallazgo podría afectar a los modelos que incorporan la mezcla oceánica en las simulaciones climáticas del pasado y el futuro.
“Es un mecanismo muy intrigante”, afirmó Eric Kunze, físico oceánico de la Universidad de Victoria en Canadá, quien no participó en este trabajo. Sin embargo, hasta que los científicos reúnan más datos, “ni siquiera sabemos si este proceso es importante en el océano”, declaró.
Los estudios anteriores sugirieron que estos pequeños y abundantes animales, como el krill, podrían ayudar a empujar las aguas ricas en nutrientes hacia la superficie mediante la creación de turbulencias a su paso1. Pero los críticos sostienen que estos remolinos que se desvanecen rápidamente2.
A la deriva
Ahora el investigador de mecánica de fluidos John Dabiri y la estudiante Kakani Katija del Instituto Tecnológico de California en Pasadena han investigado un mecanismo diferente, descrito por primera vez por el nieto del biólogo evolucionista Charles Darwin en 19533, quien sugirió que cuando un objeto se mueve a través de un fluido, arrastra algo con él.
Los dos investigadores crearon un modelo del mecanismo de Darwin para un rango de viscosidades, similares a las encontradas por los animales en el agua oceánica, y encontraron que un objeto arrastra más fluido con él cuando aumenta la viscosidad. Los objetos del tamaño del pequeño plancton marino arrastraban hasta cuatro veces su volumen en el fluido moviéndose una distancia de pocas veces la longitud de su cuerpo, afirmó Dabiri.
“Tenemos que fijarnos no sólo en que los animales responden al océano, sino que lo dirigen en ciertos lugares.”
John Dabiri
Instituto Tecnológico de California
Los investigadores también monitorizaron a las medusas nadando a través de nubes de tinta en un lago de la isla Palau del Pacífico. Un rastro de tinta seguía a cada uno de los animales, tal y como había predicho el mecanismo de Darwin. Usando una cámara equipada con láser, el equipo midió el movimiento de la tinta y la agitación de las partículas en suspensión al paso del animal. El equipo describió en Nature4 que el noventa por ciento de la mezcla el agua provino del mecanismo de Darwin, en lugar de las turbulencias del paso.
El mecanismo de Darwin podría producir alrededor de un billón de vatios de potencia en los océanos del mundo, el mismo orden de magnitud que los vientos y las mareas, estimó el equipo. “Tenemos que fijarnos no sólo en que los animales responden al océano, sino que lo dirigen en ciertos lugares”, aseguró Dabiri.
¿Complicaciones climáticas?
Pero otros aún no están convencidos. Dado que el agua que se arrastra hacia arriba es más densa, con el tiempo volverá a caer en vez de viajar con el animal, expuso André Visser, oceanógrafo de la Universidad Técnica de Dinamarca en Charlottenlund. “Le falta mucho para ser convincente, al menos para mí”, afirmó.
Dabiri estuvo de acuerdo en que el agua puede reasentarse rápidamente en algunos lugares, pero afirmó que ese proceso de caída seguirá generando la mezcla. Si los animales se desplazan en un grupo numeroso, declaró, el líquido que quede a la deriva por debajo de un animal puede ser recogido por el vecino.
Si los animales marinos afectan sustancialmente a la mezcla oceánica, los modeladores climáticos se enfrentarán a “un amenazador desafío”, aseguró el oceanógrafo físico Carl Wunsch del Instituto Tecnológico de Massachusetts en Cambridge.
Por ejemplo, los futuros escenarios climáticos tendrían que tener en cuenta los cambios en las poblaciones animales. Esto plantea “nuevas y extrañas preguntas”, como el efecto de la sobrepesca de bacalao en la circulación de los océanos, afirmó Wunsch. El mecanismo de Darwin también podría afectar a la retención de carbono, sugirió Dabiri, porque la caída de pequeños restos fecales y otros desechos orgánicos podría llevar el agua que contiene carbono disuelto hacia el fondo del océano.
Por el momento, las opiniones están divididas, afirmó Wunsch. “Si se llega a un consenso, entonces la comunidad de modeladores va a tener que prestar atención”, declaró.
Referencias
- Kunze, E. et al. Science 313, 1768-1770 (2006).
- Visser, A. Science 316, 838-839 (2007).
- Darwin, C. Proc. Camb. Phil. Soc. 49, 342-354 (1953).
- Katija, K. & Dabiri, J. O. Nature 460, 624-626 (2009)
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