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Los dinosaurios depredadores cazaban en la oscuridad

Publicado online el 14 de abril de 2011 | Nature | doi:10.1038/news.2011.236

Los dinosaurios depredadores cazaban en la oscuridad

El estudio de los huesos del ojo revela detalles de los antiguos estilos de vida de los reptiles.
Matt Kaplan

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[ El viajero nocturno Ctenochasma elegans, un pterosaurio, tenía un anillo escleral con una amplia abertura que le permitía ver con poca luz. Lars Schmitz ]

Los paleontólogos habían creído durante mucho tiempo que sólo los mamíferos estaban activos por la noche durante el Mesozoico, pero ahora se ha encontrado que algunos dinosaurios también eran nocturnos.

Lars Schmitz y Motani Ryosuke, paleobiólogos de la Universidad de California, analizaron los huesos oculares de los dinosaurios y reptiles fosilizados que vivieron hace entre 250 y 65 millones de años.

De estudiar a animales vivos, el equipo sabía que si el diámetro interno del “anillo escleral” del hueso ocular era grande en relación con su diámetro externo, el ojo se adapta bien a estados con poca luz. Con esta medida, el equipo describió que especies antiguas eran probablemente nocturnas y cuáles diurnas. Sus conclusiones se han publicado en Science1.

Los huesos oculares de la mayoría de los depredadores del Mesozoico que el equipo analizó sugirieron que eran activos por la noche, como la mayoría de los depredadores mamíferos modernos.

Los cazadores nocturnos incluían el Microraptor gui, un dinosaurio alado de no más de 90 centímetros de largo, el Megapnosaurus kayentakatae, una especie que podía crecer hasta 3 metros, y el Velociraptor mongoliensis, el brutal depredador ungulado que se hizo famoso en la novela Parque Jurásico.

Varios pterosaurios, reptiles voladores estrechamente relacionados con los dinosaurios, también tenían formas oculares que indicaban que estaban activos por la noche. No está claro lo que estos pterosaurios hacían en la oscuridad, pero Schmitz y Motani sugieren que podrían haberse comportado como los petreles y los albatros (procelariformes) o aves acuáticas (anseriformes), que a menudo buscan comida por la noche.

“Creo que esto contradice firmemente la opinión de que todos los dinosaurios eran diurnos y los mamíferos nocturnos”, aseguró Schmitz.

No todas las especies que analizó el equipo eran nocturnas. Algunos pterosaurios y la mayoría de las aves primitivas que examinaron, incluyendo Archaeopteryx lithographica y Confuciusornis sanctus, la primera ave con pico descubierta, tenían formas oculares similares a las de las aves modernas que están activas durante el día.

Atascados en el medio
La mayoría de los grandes dinosaurios herbívoros que examinaron, entre ellos el Diplodocus longus de largo cuello y el llamativo Protoceratops andrewsi, tenían anillos esclerales con formas intermedias entre las de las especies nocturnas y diurnas. Combinado el gran tamaño de los ojos de estas especies, sugiere que eran capaces de funcionar tanto de noche como de día. Las especies que pesan más de 400 kg, como los elefantes, necesitan comer durante más de 12 horas diarias para cubrir sus necesidades de energía, lo que exige que estén activos tanto de día como de noche, porque en muchas partes del mundo los días de invierno tienen menos de 12 horas de luz.

Teniendo esto en cuenta, los paleontólogos han considerado que los grandes dinosaurios herbívoros tenían las mismas necesidades visuales. Sin embargo, hasta ahora faltaba la evidencia anatómica.

“Este trabajo nos permite analizar detalles de la vida de los dinosaurios que nunca creímos conseguir”, afirmó Lawrence Witmer, paleontólogo de la Universidad de Ohio, Atenas.

Los hallazgos también muestran cómo las especies interactúan entre sí. En un famoso fósil, un velociraptor está combatiendo con un protoceratops: los dos animales fueron enterrados por un desprendimiento de tierra mientras luchaban y su lucha quedó inmortalizada en piedra.

El fósil ha ayudado a los paleontólogos a confirmar que los dinosaurios se cazaban unos a otros, pero combinado con el trabajo de Schmitz y Motani proporciona aún más información, sugiriendo que el velociraptor, un depredador nocturno, se encontró con el protoceratops mientras estaba descansando por la noche.

“Este descubrimiento abre nuevos caminos de investigación sobre el uso del medio ambiente y la partición de los recursos”, afirmó Witmer.

Referencias

1. Schmitz, L. & Motani, R. Science doi:10.1126/science.1200043 (2011).

Vínculos externos

Ryosuke Motani
Lawrence Witmer

 
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