Los dinosaurios se diversificaron antes de propagarse por todo el mundo
Publicado online el 10 de diciembre de 2009 | Nature | doi: 10.1038/news.2009.1137
Los dinosaurios se diversificaron antes de propagarse por todo el mundo
Hallazgos fósiles indican que Sudamérica fue el origen de los dinosaurios.
Rex Dalton
 [Concepción artística de un dinosaurio ancestral, Tawa hallae. Jorge González ]
Los fósiles encontrados en el estado de Nuevo México, Estados Unidos, proporcionan una fuerte evidencia de que los dinosaurios se originaron en lo que hoy es América del Sur, y ya habían evolucionado en tres grupos principales antes de propagarse por todo el mundo.
Los fósiles –de una nueva especie denominada Tawa hallae– se remontan a más de 200 millones de años, cuando las masas de tierra de la Tierra se unieron en el supercontinente Pangea, y conservan las características de los dinosaurios antestrales encontrados en Sudamérica.
Se cree que los dinosaurios que evolucionaron por primera vez hace unos 230 millones de años, aumentando y disminuyendo cíclicamente su población hasta que un acontecimiento catastrófico acabó con ellos hace unos 65 millones de años.
El hallazgo sugiere que los dinosaurios ancestrales –clasificados como terópodos, saurópodos y ornitisquios– emigraron desde América del Sur al resto de Pangea hace aproximadamente 220 millones de años. Los animales se instalaron en los climas más adecuados de las diferentes latitudes, explicó el paleontólogo Sterling Nesbitt, de la Universidad de Texas en Austin, quien dirigió el estudio.
Apodado Tawa, la criatura bípeda estudiada por el equipo de Nesbitt vivió hace unos 215 millones de años, y comparte las principales características de los terópodos conocidos, incluidas las bolsas de aire en los huesos, caderas con fosas abiertas y dientes y garras que sugieren que eran carnívoros1.
Al menos cinco especímenes de Tawa se han encontrado juntos en la cantera de Hayden en el Rancho Fantasma, en Abiquiu, que una vez fue el retiro del artista estadounidense Georgia O’Keefe. Un espécimen es un esqueleto casi completo de un animal joven, de 70 centímetros de altura en las caderas y aproximadamente dos metros de largo. También hay otro esqueleto más grande casi completo, que se cree que era un adulto.
Un hallazgo de calidad
El primer Tawa fue encontrado en 2004, cuando los asistentes a un seminario en el Museo de Paleontología de Ruth Hall, en Abiquiu, encontraron restos de estos dinosaurios que sobresalían del suelo durante una caminata. Un equipo de cuatro estudiantes de posgrado que estudiaban con el conservador del museo, Alex Downs, extrajo los fósiles.
Las colinas de Ghost Ranch, Nuevo México, origen de las muestras de Tawa.
Sterling Nesbitt
Los especímenes estaban milagrosamente conservados, con la mayoría de los huesos todavía en su forma tridimensional natural, sin aplastar como los fósiles típicos de esa época. Esto también ha permitido una mejor identificación de las bolsas de aire en las vértebras, un rasgo típico de los terópodos. Los miembros del equipo todavía están tratando de averiguar la función de estas cavidades, que son como las de las aves de hoy, familiares de los terópodos.
Conjeturamos que los individuos Tawa probablemente murieron y fueron enterrados rápidamente, afirmó Nathan Smith, uno de los coautores que trabaja en el Museo Field de Chicago. “Tuvimos suerte de encontrar los esqueletos casi intactos.”
Randall Irmis, paleontólogo de la Universidad de Utah en Salt Lake City y coautor del estudio, aseguró que sus conclusiones sobre los patrones de migración están apoyadas por la presencia en la cantera de Hayden de varias especies de dinosaurios conocidas que se originaron mucho más al sur.
“Creemos que todos los grupos principales de dinosaurios fueron capaces de llegar a [lo que es ahora] América del Norte durante el Triásico tardío”, añadió Irmis. “Sólo los dinosaurios carnívoros encontraron habitable el clima de Norteamérica.”
Orígenes migratorios
Un aspecto importante del descubrimiento de Tawa es el contexto que proporciona para una muestra misteriosa y largamente debatida de América del Sur, denominada Herrerasaurus ischigualastensis. Identificada por primera vez en el sur de Brasil por el paleontólogo argentino Osvaldo Reig, H. ischigualastensis posee una mezcla de rasgos que dificultaban su definición como terópodo e incluso la afirmación de que era un dinosaurio. Tenía los rasgos típicos de los carnívoros, pero no bolsas de aire en sus huesos, según los informes de los especímenes más definidos de Argentina2. Sin embargo, otras similitudes con el Tawa han definido el H. ischigualastensis como terópodos, afirmó Nesbitt.
Kevin Padian, paleontólogo de la Universidad de California, Berkeley, quien fue mentor de Nesbitt e Irmis y que siempre ha sostenido que el H. ischigualastensis puede no ser un terópodo, no está convencido. “No estoy en desacuerdo con Tawa –es un gran paso–, pero el libro no está cerrado”, afirmó, añadiendo que él busca criaturas más primitivas para resolver la cuestión.
Los investigadores esperan que una nueva caza de los primeros dinosaurios, un camino que probablemente lleve al Valle de la Luna en la provincia de San Juan, Argentina, el área donde los fósiles más antiguos de dinosaurio se han encontrado hasta la fecha.
Referencias
Nesbitt, S. J. et al. Science 326, 1530-1533 (2009).
Sereno, P. C. & Novas, F. E. Science 258, 1137-1140 (1992).
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