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Los laboratorios forenses advierten de la amenaza de los fármacos deuterados

Publicado online el 15 de abril de 2009 | Nature 458, 817 (2009) | doi:10.1038/458817a

Los laboratorios forenses advierten de la amenaza de los fármacos deuterados

Las nuevas fórmulas podrían minar la importancia de la cromatografía.
Katharine Sanderson

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[Es otra vez el maldito deuterio, Horatio. R. P. JAFFE/CBS PHOTO ARCHIVE/GETTY IMAGES]

El reciente interés en la creación de fármacos en los que algunos átomos de hidrógeno se reemplazan por deuterio ha causado cierta alarma en una especialidad médica clave que ya utiliza dichos compuestos: la toxicología forense.

Algunas compañías farmacéuticas esperan que los fármacos deuterados sobrevivirán más tiempo en el cuerpo, tendrán menos efectos secundarios y se combinarán mejor con otros fármacos (véase Nature 458, 269; 2009). Pero para los investigadores que buscan productos farmacéuticos en los exámenes post mórtem o en investigaciones por accidentes la idea es “horripilante”, aseguró Sarah Kerrigan, directora del programa de ciencia forense de la Universidad Estatal Sam Houston State de Huntsville, Texas.

El problema es que los toxicólogos ya usan versiones deuteradas de los productos farmacéuticos como estándares de referencia para la cromatografía de gases-espectrometría de masas. La referencia para un fármaco de interés normalmente tiene tres (o más) átomos de hidrógeno reemplazados por deuterio, lo que proporciona una señal precisa en el espectro resultante cercana a la del fármaco que se está buscando. Si el fármaco de interés también está deuterado, ambos compuestos aparecerán en el mismo lugar. “El resultado final es que no los encontraremos”, aseguró Kerrigan.

La farmacéutica Concert, con base en Lexington, Massachusetts, está desarrollando versiones deuteradas de un inhibidor de la proteasa del VIH y del antidepresivo paroxetina. “En principio no veo por qué esto tiene que causar ningún problema”, afirmó Roger Tung, director ejecutivo de Concert. También puntualizó que los fármacos que Concert espera sacar al mercado tendrán un número determinado de átomos de deuterio, de manera que sean fácilmente distinguibles de un estándar de referencia con un número diferente de ellos. Sin embargo, Aldo Polettini, del departamento de medicina legal y ocupacional de la Universidad de Verona, Italia, afirmó que se exagera la sensibilidad de los sistemas que se usan, porque en la práctica un estándar de referencia con tres deuterios es imposible de distinguir de compuestos con dos o cuatro deuterios, aseguró.

Otra sugerencia de Tung −que el fármaco sin alterar podría usarse como referencia frente a la versión deuterada− tampoco despeja las preocupaciones de los toxicólogos. “Si de repente una paroxetina deuterada saliera al mercado retirándose todos los vestigios de la original tanto del mercado como de todas las consultas médicas, Tung tendría razón”, afirmó Graham Jones, toxicólogo jefe de la Oficina de Medicina General de Edmonton, Canadá, quien mantiene una base de datos de espectrometría de masas para toxicólogos forenses ampliamente utilizada. Sin embargo, con versiones deuteradas y sin deuterar de los fármacos en el mercado, hay muchas posibilidades de error. “Usar el fármaco como estándar interno sería un completo suicidio forense”, aseguró Kerrigan.

“No es tan simple como utilizar un fármaco diferente, tendríamos que desarrollar una metodología específica”, afirmó Bruce Goldberger, director de toxicología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Florida en Gainesville y editor del Journal of Analytical Toxicology. Éste es un proceso lento y costoso, declaró. Su laboratorio emplea hasta 10.000 $ en cada validación de una nueva metodología, que los toxicólogos deben llevar a cabo cada vez que cambia un aspecto de las pruebas que emplean.

Los estándares de referencia se compran a empresas especializadas como Cerilliant, en Round Rock, Texas, que proporciona materiales certificados. Cerilliant tiene un cierto número de estándares en su catálogo y también sintetiza versiones deuteradas de fármacos conocidos bajo pedido. Sin embargo, esto puede conducir a nuevos problemas si se patentan los fármacos deuterados y, por tanto, se tienen que producir bajo licencia. “Estamos preocupados porque la concesión de estas patentes pueda restringir seriamente la producción de los materiales de referencia”, aseguró Mitzi Rettinger, vicepresidente de ventas y marketing de Cerilliant.

Kerrigan espera alertar a la Administración de Alimentos y Fármacos de Estados Unidos (FDA) de sus preocupaciones y hacer saber a sus colegas de otros países la situación a través de una carta en el Journal of Analytical Toxicology. Cree que es posible arreglárselas con un número limitado de esos fármacos. “Si nos fuerzan, nos adaptaremos”, aseguró Goldberger. “Yo apoyo los avances de la medicina −afirmó Kerrigan−, pero los beneficios tienen que ser mayores que esta enorme desventaja.”

 
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