Portugués

Los orangutanes se unen a la pandilla del genoma

Publicado online el 26 de enero de 2011 | Nature | doi:10.1038/news.2011.50

Los orangutanes se unen a la pandilla del genoma

Los datos genéticos podrían ayudar a salvar al “hombre del bosque”.
Joseph Milton

Image
[ El genoma del orangután podría proporcionar información vital para los conservacionistas. Anup Shah / naturepl.com ]

Ahora los orangutanes ahora se suman a la lista de especies que tienen secuenciados sus genomas, lo que ofrece a los conservacionistas una gran cantidad de datos en su esfuerzo por salvar al gran simio en peligro de extinción.

Un grupo de investigadores de Estados Unidos y Europa ha publicado el genoma preliminar de una orangutana cautiva llamada Susie y copias menos completas de diez individuos salvajes1.

“Hemos desarrollado un recurso que podría permitir a los conservacionistas dar prioridad a las poblaciones en función de su diversidad genética”, declaró Devin Locke, del Centro del Genoma de la Universidad Washington en St. Louis, Missouri, quien dirigió el estudio. “Los programas de cría de los zoos también podrían dirigirse por la genética, lo que les permitiría mantener la máxima diversidad.”

Pero todavía no está claro si los datos genéticos pueden realmente ayudar a conservar las poblaciones de orangutanes en estado salvaje. Los simios son nativos de Sumatra y Borneo, donde están bajo una intensa presión puesto que sus hábitats en los bosques tropicales son destruidos para cultivar plantaciones de palma de aceite y para la explotación forestal y minera.

“Salvar a los orangutanes depende más del comercio y la política que de la genética –afirmó Andrew Balmford, científico conservacionista de la Universidad de Cambridge, Reino Unido–. La tasa de disminución es tan grave que sólo nos quedan otros 20 o 30 años.”

Analizando el ADN de diez grandes simios salvajes, cinco de Borneo y cinco de Sumatra, el equipo encontró que la diversidad genética era menor en el orangután de Borneo (Pongo pygmaeus) que en sus parientes de Sumatra (Pongo abelii). Puesto que en Borneo hay seis o siete veces más orangutanes que en Sumatra, esto parece contradictorio.

Pero William Amos, genetista evolutivo de la Universidad de Cambridge, aseguró que no es tan sorprendente. “Nosotros no entendemos completamente la relación entre la diversidad genética y el tamaño de la población”, añadió.

Amos afirmó que la diversidad genética no es necesariamente un claro indicador de la viabilidad de las poblaciones. “Nadie ha llevado a cabo experimentos realmente convincentes para mostrar que la diversidad es importante –explicó–. De hecho, la alta diversidad puede significar que una especie se enfrenta a un montón de enfermedades y tiene que mantener un montón de alelos diferentes del sistema inmunológico, por lo que podría ser más vulnerable.”

Sin embargo, Locke aseguró que el consorcio no ha presentado los datos, publicados en Nature, como base para la toma de decisiones sobre conservación. “La base de datos que hemos desarrollado puede usarse para generar perfiles genéticos de orangutanes y sus poblaciones. Son estos perfiles los que podrían ser útiles en la toma de decisiones.”

Y él está convencido de la relación entre la variabilidad genética y la viabilidad de la población. “Los estudios han mostrado una correlación estadística entre la pérdida de diversidad genética y un aumento en el riesgo de extinción en otras especies”, afirmó2.

A fuego lento
Al comparar el ADN de los orangutanes de Borneo y Sumatra, los investigadores estiman que las dos especies divergieron hace unos 400.000 años, más recientemente de lo que se pensaba.

Los investigadores también compararon los datos del orangután con el ADN del chimpancé y el humano, y se sorprendieron al encontrar que el genoma del orangután ha evolucionado mucho más lentamente que el de las dos especies.

Locke sugirió que podría deberse a que el genoma del orangután contiene muchos menos elementos móviles de ADN, que según él pueden actuar como “una especie de lubricante” facilitando la reorganización del ADN.

Incluso si los datos genéticos del orangután no pueden ayudar a salvar a los grandes simios, pueden resultar útiles para comprender mejor las enfermedades genéticas humanas. Los investigadores identificaron un conjunto de genes de los orangutanes en evolución activa asociados con las vías metabólicas implicadas en las enfermedades neurodegenerativas de los humanos.

“Los orangutanes también desarrollan enfermedades cardiovasculares y diabetes espontánea como los humanos”, afirmó Oliver Ryder, biólogo del Instituto Zoológico de San Diego para la Investigación sobre Conservación, California, quien también participó en el estudio. Ryder declaró que el genoma del orangután podría ayudar a desarrollar tratamientos para estas enfermedades, al permitir un profundo análisis de la evolución de las enfermedades en los grandes simios.

Referencias

1. Locke, D. P. et al. Nature 469, 529-533 (2011).
2. Evans, S. R. & Sheldon, B. C. Conserv. Biol. 22, 1016-1025 (2008).

Vínculos externos

Devin Locke
Andrew Balmford
William Amos
Oliver Ryder

 
Enseñanza