Los médicos del desastre podrían estar utilizando medicamentos equivocados
Publicado online el 22 de diciembre de 2010 | Nature | doi:10.1038/news.2010.695
Los médicos del desastre podrían estar utilizando medicamentos equivocados
El estudio de las víctimas del terremoto de Haití muestra que la mayoría de las heridas han sido infectadas por bacterias Gram negativas, no Gram positivas.
Daniel Cressey
 [ Los médicos podrían haber tratado a los heridos en el terremoto de Haití de las infecciones equivocadas. Ron Haviv / VII / Corbis ]
Los protocolos que deben seguir los equipos médicos en respuesta a catástrofes como el terremoto de Haití podrían ser la causa de que los médicos pasaran por alto un grupo de bacterias mortales.
De acuerdo con un equipo de respuesta rápida de las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI), una gran proporción de las heridas tratadas en su hospital de campaña en Haití estaban infectadas con patógenos Gram negativos. Estas bacterias han sido ignoradas en las recomendaciones actuales de fármacos de tratamiento para las víctimas de desastres.
La tinción con colorante cristal violeta es ampliamente utilizada para diferenciar las bacterias en dos tipos, Gram positivas y Gram negativas, en un procedimiento desarrollado en el siglo xix por Hans Christian Gram. Fundamentalmente, los fármacos que son eficaces contra un tipo de bacterias no funcionan contra de el otro.
Los protocolos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos en Atlanta, Georgia, recomiendan el tratamiento de los heridos con antimicrobianos frente a las bacterias Gram positivas, ya que estas cepas son la causa más común de infecciones. Pero lo que ocurre en los hospitales del Oeste no tiene necesariamente que mantenerse en las condiciones extremas después de un desastre.
“Las heridas cutáneas y de los tejidos blandos se asocian generalmente a patógenos Gram positivos y por tanto los protocolos anteriores parecían razonables”, declaró Ian Miskin, médico de Servicios de Salud Clalit, con sede en Jerusalén, y que formó parte del equipo de respuesta rápida. “Sin embargo, después de permanecer entre los escombros durante horas o días después del terremoto, parece que los patógenos que causan infecciones en las heridas eran Gram negativos, posiblemente debido a la contaminación de la herida con material fecal.”
Inmediatamente después del terremoto que devastó a Haití en enero, el FDI estableció un hospital de campaña con 72 camas. Durante diez días el hospital atendió a 737 víctimas del desastre.
El equipo de Miskin estableció allí un laboratorio de microbiología que analizó cultivos tomados de pacientes con heridas infectadas. Encontraron que el 77% de las 46 heridas analizadas contenían múltiples tipos de microbios, con un 89% de patógenos Gram negativos.
“Después de permanecer entre los escombros durante horas o días después del terremoto, parece que los patógenos que causan infecciones de la herida eran Gram negativos.”
Ian Miskin
Servicios de Salud Clalit, Jerusalén
Estas bacterias Gram negativas eran más resistentes a los antibióticos recomendados por los protocolos de respuesta a desastres del CDC y la OMS, indicaron los investigadores en una carta publicada en New England Journal of Medicine1.
Miskin, autor principal de la carta, añadió: “Si los equipos de respuesta a futuros terremotos no se abastecen con los antibióticos apropiados podrían ser incapaces de tratar las infecciones de heridas resultantes de los daños del terremoto”.
Además, subrayó la importancia vital de la microbiología in situ, que permite a los médicos adaptar sus tratamientos a los patógenos locales encontrados en las víctimas.
Respuestas recomendadas
Sin embargo, estos estudios se centraron en hospitales de referencia y pacientes que ya habían recibido tratamiento con antibióticos. Así que era posible que las bacterias estuvieran presentes como consecuencia de la contaminación del hospital o de que el tratamiento antibiótico inicial hubiese eliminado las bacterias Gram positivas.
Andrew Lee, médico e investigador sobre salud internacional y en respuesta a desastres de la Universidad de Sheffield, declaró a Nature que el informe de Miskin es “muy oportuno y tiene una importante repercusión en la práctica médica actual en situaciones de desastre”.
Sin embargo, advierte que, aunque las pruebas microbiológicas realizadas in situ son enormemente valiosas, son logísticamente muy complicadas. Una solución alternativa es que los médicos pueden tratar primero con penicilinas, efectivas contra las infecciones por bacterias Gram positivas, y a continuación seguir con los medicamentos frente a bacterias Gram negativas si el tratamiento inicial es ineficaz.
Richard Murphy, asesor médico de Médicos Sin Fronteras (MSF), afirmó que su organización hizo hincapié en la importancia de las infecciones Gram negativas en su orientación al personal de respuesta en Haití, pero aseguró que es necesario que haya una comprensión más amplia del problema. “Se sabe desde hace tiempo que en las infecciones óseas y de tejidos blandos en los países cálidos los organismos Gram negativos pueden ser tan importante o más que las infecciones por Gram positivos.”
La OMS no hizo comentarios antes de la publicación de este artículo. Los CDC dijeron que no hacen comentarios sobre artículos escritos por autores que no trabajan en los CDC.
Referencias
1. Miskin, I. et al. N. Engl. J. Med. 363, 2571-2573 (2010).
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