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Los osos polares podrían sobrevivir en el hielo persistente

Publicado online el 15 de diciembre de 2010 | Nature | doi:10.1038/news.2010.675

Los osos polares podrían sobrevivir en el hielo persistente

Pero el hielo del Ártico se debe proteger del petróleo y la contaminación.
Nicola Jones

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Es probable que parte del hielo marino estival persista en el Ártico durante el próximo siglo, proporcionando un último refugio para los osos polares, focas y otros animales, tal y como los investigadores acaban de informar en la reunión de la American Geophysical Union (AGU) en San Francisco, California. Pero tanto el hielo y los animales todavía se enfrentan a múltiples amenazas: desde vertidos de petróleo y otros contaminantes a la extinción por cruzamientos entre poblaciones de distintos animales.

Stephanie Pfirman, científica ambiental del Observatorio Terrestre Lamont-Doherty en Nueva York, y sus colegas van a presentar en la reunión modelos climáticos que predicen que el hielo marino se seguirá acumulando en la parte norte del archipiélago ártico de Canadá y Groenlandia, donde actualmente las placas de hielo son más gruesas. Parte de este hielo se forma localmente y parte es arrastrada desde Siberia por las corrientes de viento y mar. Pfirman estima que probablemente un área de hielo de tal vez medio millón de kilómetros cuadrados a lo largo de todo el año durante en el siglo xxi.

Aunque la cantidad de hielo que se derrite cada verano va aumentando, todavía se forma hielo durante el invierno y se transporta hacia el lado canadiense del Ártico más rápido que antes, porque las aguas están más despejadas. “Un viaje que solía durar 8 o 9 años, ahora puede hacerse en 7”, afirmó Robert Newton, geoquímico de Lamont-Doherty.

Un artículo publicado en la revista Nature1 anuncia más buenas noticias para el hielo ártico. Steven Amstrup, del Servicio Geológico Estadounidense de Anchorage, Alaska, y sus colegas observaron los futuros modelos de circulación del hielo marino y no encontraron evidencias de un “punto de inflexión” del calentamiento más allá del cual el hielo desaparecerá irreversiblemente. Así que, según el artículo, si se mantienen controladas las emisiones de gases invernadero, se debería ayudar a preservar el hábitat de los osos polares del Ártico y los ecosistemas en general.

Refugios en peligro
Melanie Smith, ecologista que colabora con el grupo de conservación Audubon Alaska en Anchorage, ha elaborado un atlas de las aguas del Ártico, pero no asistió a esta reunión, declaró que hay dos áreas de aguas poco profundas en el Mar de Chukchi, entre Siberia y Alaska, que cada año están protegidas de la fusión hasta finales del verano: Hanna Shoal en aguas estadounidenses y Shoal Herald en aguas rusas. Las corrientes cálidas del sur se desvían de estos bajíos de 10.000 kilómetros cuadrados, haciéndolos 1-2 ºC más fríos que sus aguas circundantes.

Smith señaló que la empresa petrolífera Shell, con sede en La Haya, Países Bajos, solicitó un permiso para perforar en el área de Hanna Shoal en 2010, aunque el proyecto se ha paralizado ya que el gobierno estadounidense tomó medidas drásticas sobre la perforación petrolífera en alta mar después del vertido en el Golfo México el pasado abril. Smith no sabe si una plataforma petrolífera afectaría a los animales que buscan refugio en el hielo de estos bajíos, pero aseguró que sería desastroso que se produjera un vertido en el único hábitat adecuado que queda para los animales locales, como las morsas.

Audubon “no está tratando de detener todas las perforaciones, pero hay lugares que no deberían tocarse en absoluto –aseguró Smith–. Hanna Shoal está en esa lista”.

Amistades peligrosas
Newton y Pfirman aseguraron que sólo la adopción de medidas para proteger estos últimos refugios de hielo no es suficiente; también es importante garantizar que la creciente actividad industrial del Ártico no impida el transporte de hielo de Asia hacia Canadá, por ejemplo, o que lleguen más contaminantes desde puntos lejanos. Los investigadores están pidiendo la colaboración internacional para proteger a este hielo.

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[ Los osos polares están a salvo de los efectos del cambio climático… por ahora. Jenny E. Ross / Corbis ]

Incluso si las bolsas de hielo ártico adecuadas para los osos polares y las focas se conservan y permanecen libres de contaminación, los animales todavía se enfrentan a otra amenaza: la hibridación.

La disminución y los cambios de los hábitats están obligando a los osos polares a alejarse del sur y entrar en contacto con los osos pardos, obligando a las focas a compartir áreas más pequeñas y permitiendo que las ballenas de los océanos Atlántico y Pacífico se reúnan en las aguas sin hielo del Ártico, declaró Brendan Kelly, biólogo marino de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica Estadounidense con base en Juneau, Alaska. Esto facilita que especies y poblaciones distintas se crucen entre sí2, lo que podría poner a algunas especies amenazadas, como los osos polares, a la extinción.

Referencias

1. Amstrup, S. C. et al, Nature 468, 955-958 (2010).
2. Kelly, B. , Whiteley, A. & Tallmon, D. Nature 468, 891 (2010).

Vínculos externos

AGU meeting

 
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