Los reguladores del atún rojo bajo presión
Publicado online el 10 de noviembre de 2010 | Nature | doi:10.1038/news.2010.600
Los reguladores del atún rojo bajo presión
La investigación sobre la industria pesquera revela una década de infracciones.
Anjali Nayar
 [ Las poblaciones de atún de aleta azul o atún rojo del Atlántico están amenazadas por la sobrepesca. Francisco Bonilla / REUTERS ]
Los reguladores de la pesca se reunirán la próxima semana para evaluar la suerte del atún de aleta azul o atún rojo del Atlántico, mientras soportan una creciente presión para suspender completamente la industria atunera hasta que se resuelvan las denuncias por mala gestión.
La Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA), el organismo responsable de la gestión de la pesca del atún, con sede en Madrid, se reunirá en París el 17 de noviembre para evaluar la situación de la pesca del atún rojo y establecer las futuras cuotas de captura.
Pero la reunión se ha visto eclipsada por un informe, publicado esta semana, con documentos sobre una década de pesca ilegal de las poblaciones orientales de atún rojo, que prácticamente ha conducido a la pesca al colapso y a un mercado negro de casi 4 mil millones de dólares.
Un solo atún rojo del Atlántico (Thunnus thynnus) puede llegar a pesar más de 500 kilogramos y venderse por más de 100.000 dólares en los mercados japoneses. Pero dicha rentabilidad ha reducido la especie a aproximadamente el 35% de sus niveles históricos, según la CICAA.
El nuevo informe –“El saqueo de los mares” – es la culminación de una investigación de ocho meses llevada a cabo por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), un grupo sin ánimo de lucro del Centro para la Integridad Pública en Washington DC.
“Los que hemos estado trabajando sobre el atún rojo no estamos sorprendidos”, afirmó Sue Lieberman, directora de Política Internacional del Grupo Ecologista Pew en Washington DC, un grupo de apoyo a la conservación sin ánimo de lucro. “Toda la información sobre el fraude, el comercio ilegal y la falsificación administrativa ya está totalmente documentada –añadió–. Los gobiernos ya no pueden esconderlo diciendo que no hay pruebas de que haya sucedido.”
Atrapados
El informe del ICIJ afirma que, de 1998 a 2007, más de un tercio de todos los atunes rojos del Atlántico oriental fueron capturados ilegalmente. Los presuntos delitos incluyen la captura de peces de talla inferior, la subestimación del tamaño de captura y la violación de las cuotas establecidas por la CICAA.
A menudo se critica a la CICAA por sus cuotas demasiado leves, así como por no hacerlas cumplir (véase “Las malas noticias para el atún son malas noticias para la CITES” ). El comité científico de la CICAA afirmó ser consciente de la información falsa desde 1998 hasta 2007, que reveló en su informe científico más reciente.
Durante ese período, la CICAA estima que la captura anual de atún rojo fue de entre 50.000 y 60.000 toneladas, un 40% superior a la captura declarada de 30.000-35.000 toneladas, aseguró Jean-Marc Fromentin, ecologista del Centro de Investigaciones sobre la Pesca del Mediterráneo y Tropical de Sète, Francia, y miembro del comité científico de la CICAA. Durante este período, el comité científico de CICAA recomendó que las capturas no superasen las 15.000-25.000 toneladas, añadió.
“Ese período fue muy malo –declaró Fromentin–. Hubo una gran cantidad de sobrepesca y subestimación capturas en todas partes, pero especialmente en el Mediterráneo.”
Pero Fromentin mantiene que la situación ha mejorado en los últimos tres años debido a nuevas medidas de seguridad. Se han apostado observadores en los barcos de pesca y en las piscifactorías donde se crían atunes. Antes de venderlos, todos los peces deben tener la documentación correcta: un documento de captura de atún rojo (BCD), que sigue al pescado en la cadena de suministro.
El nuevo informe alega que muchos peces terminan en el mercado sin la documentación completa, pero Fromentin asegura que el sistema ha reducido drásticamente las capturas no declaradas.
Sin embargo, esto no significa el fin de la sobrepesca, afirmó Andrew Rosenberg, vicepresidente senior de ciencia y conocimiento de Conservación Internacional, un grupo de defensa con sede en Arlington, Virginia, y ex negociador de pesca para Estados Unidos. “Se han reducido las falsas declaraciones, pero no puedes librarte del mercado negro”, aseguró. El mercado negro incluye la captura de peces por países que no son miembros de la CICAA, así como pescado capturado por buques con “banderas de conveniencia”, con lo que quedan bajo la jurisdicción de los países que no son miembros de la CICAA.
Aunque los defensores del medio ambiente, como el Grupo Ecologista Pew, presionarán a los países de la CICAA a que suspendan la pesca de atún rojo en la reunión de la próxima semana, es más probable que los países reafirmen las cuotas existentes. Sin embargo, también pueden ofrecer su apoyo a una documentación más estricta. Eso en sí mismo, afirmó Rosenberg, sería un logro.
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